Hay una conversación que empieza a repetirse cada vez más a partir de los 40: Densidad ósea, la prevención, la osteoporosis… Y es normal.
Con los cambios hormonales propios de esta etapa, nuestros huesos necesitan un poco más de atención. No porque estén “mal”, sino porque, igual que los músculos, necesitan estímulo para mantenerse fuertes.
La buena noticia es que el movimiento es uno de sus mejores aliados.
Y Pilates puede ayudarte mucho más de lo que imaginas.
Tus huesos necesitan movimiento (no reposo)
Durante años se pensó que, para cuidar las articulaciones y los huesos, lo mejor era evitar impactos.
Pero hoy sabemos que el hueso es un tejido vivo.
Cada vez que un músculo se activa y tira del hueso, le envía un mensaje muy claro:
“Me necesitas fuerte”.
Por eso el trabajo de fuerza y control que haces en Pilates es tan importante.
Pero hay algo más que también ayuda… y que suele generar muchas dudas.
¿Y los pequeños impactos? ¿Son peligrosos?
Muchas mujeres nos lo preguntan en clase: “¿Saltar no es malo para las rodillas?”
La respuesta no es blanco o negro. Depende de cómo se haga.
En Pilates no hablamos de saltos agresivos ni de ejercicios que machaquen el cuerpo.
Hablamos de impactos suaves, progresivos y controlados, siempre adaptados a cada persona.
En el Reformer, por ejemplo, se puede trabajar con la plataforma de saltos de forma segura y guiada, preparando antes el cuerpo para que esté listo.
No se trata de hacer más.
Se trata de hacerlo bien.
Primero estabilidad, después estímulo
Antes de introducir cualquier pequeño impacto, trabajamos:
Cuando el cuerpo está preparado, gana confianza.
Y cuando hay confianza, desaparece el miedo.
No necesitas grandes saltos ni sesiones intensas.
A veces, estímulos pequeños y bien pensados son más eficaces que mucho esfuerzo desordenado.
En Pilates, estos trabajos se pueden hacer tumbada, de lado, a cuatro apoyos o incluso en posiciones que protegen la espalda y las articulaciones.
Siempre adaptado a tu momento vital.
Porque cada cuerpo tiene su historia.
Recuperar la confianza en tu cuerpo también es salud
Hay algo que muchas mujeres descubren cuando empiezan a trabajar este tipo de estímulos:
Y eso no solo fortalece huesos y músculos.
Fortalece la forma en la que caminas por la vida.
Esta etapa no va de limitarte, va de cuidarte mejor
En Pilates10 acompañamos a mujeres (y también a hombres) que quieren sentirse fuertes, seguras y activas durante muchos años.
Cuidar tu salud ósea no significa dejar de moverte.
Significa moverte con sentido.
Si quieres empezar a fortalecer tu cuerpo con acompañamiento profesional y sin miedo…
Busca tu centro Pilates10 más cercano y empieza a cuidarte desde dentro.
Cuando te cuidas, todo cambia.
Te esperamos en Pilates10.
Un solo cuerpo, cuídalo bien 🧡
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